jueves, 19 de marzo de 2015

LA PROVISIÓN DE DIOS PARA LOS QUE SON LLAMADOS.


En una ocasión Jesús les hizo una interrogante  a sus discípulos: “… Cuando os envié sin bolsa ni provisiones ni sandalias, ¿acaso os faltó algo? Ellos contestaron: Nada”  (Lucas.22:35)  Esta es la maravillosa realidad de los que son llamados y enviados por Dios al Ministerio, nada les falta. En 24 años que tengo ininterrumpidos en el ejercicio del Ministerio nada me ha faltado, he pasado momentos de escasees, pero también he tenido momentos de abundancia. El ministerio no es una profesión es una vocación, no es un laborar para una empresa que sabes cuando viene la provisión,  cuanto viene, como viene, y de quien viene; en relación al llamado Ministerial de Dios no se sabe cuánto viene, como viene, lo más seguro es que sabemos que viene, Él proveedor nuestro gran Shadai nunca falla, Él se Valdra de cualquier medio para hacer llegar su provisión, provisión que en nuestra desesperación a veces como que creemos que no llegara, o en su defecto según nuestra opinión que llegará tarde. Dios nunca llega tarde, esa fue dictamen de Marta cuando Jesús llego a Betania al decirle: “Si hubieras estado aquí mi hermano no estuviera muerto” .Según estas expresiones para Marta el Maestro llego tarde, Jesús le dijo: “Marta yo nunca llego tarde, yo soy la resurrección y la vida…”.Nunca olvidemos esta verdad,  Dios nunca llega tarde, Él llega en el mejor momento, en el menos esperado, Él sabe el cómo, cuándo, y donde hacer las cosas.  Dios no suple nuestras necesidades de acuerdo a la economía del mundo, de acuerdo a las gobernaciones, las alcaldías, a las presidencias; Él suple nuestras  necesidades de acuerdo a sus riquezas que están en gloria  y nos pertenecen en Cristo Jesús. Nunca olvides este eslogan: Si la inflación aumenta, Dios aumentara nuestros ingresos. ///Bendiciones///