miércoles, 27 de agosto de 2014

ESTUDIOS DE LA VISIÓN MINISTERIAL. (NOVENA PARTE)

ÁREAS EN LAS QUE DEBEMOS SER PERFECCIONADOS PARA ALCANZAR LA VISIÓN.

LA HUMILDAD. Filipenses 2:5-8, 1ª Pedro 5:5-6:

Humildad del griego “Tepeino” dícese de lo que no se levanta de la tierra, de allí la actitud del judío para adorar en humillación, se tiraba en tierra hasta poner el rostro sobre la arena o el terreno donde se encontraba.

La humildad es producto del quebrantamiento (Filipenses 2:5.8) y nos conduce a la obediencia, (Filipenses 2:8) y nos hace aceptos del favor o de la gracia de Dios. Proverbios 3:34. Isaías 57:15 Santiago 4:6, 1ª Pedro 5:5.

Humildad es cuando entendemos que todo lo que hemos logrado hacer en la obra de Dios y en su voluntad fue posible porque Él está con nosotros.

Humildad es fruto del conocimiento que uno adquiere de mi incapacidad y debilidad e impotencia para realizar la obra de Dios, es el ver la necesidad que se tiene de Dios y de su gracia.

Muchas veces hacemos del Ministerio una etiqueta ministerial y nos olvidamos como comenzamos y de dónde Dios nos sacó y caemos en el terreno de Nabucodonosor, en la arrogancia, la prepotencia, la altives. (Daniel 4:24.3).

En una de mis oraciones el Señor me dijo por el Espíritu: “Cuando te tenga en lo más alto olvídate donde te tengo, pero nunca te olvides de donde te saque, porque manteniendo esta aptitud siempre mantendrás un espíritu quebrantado ante mi presencia” luego agrego: “Nunca estarás tan alto ante mí, sino en el mismo momento que estés de rodillas ante mi presencia”

Debemos tomar en cuenta que la expresión Ministro del griego tiene varios términos con diferentes significados, y uno de ellos es: “Huperetes” que es un término compuesto. (Hupo= bajo- Erete= remero), que significa remeros de tercer grado.

Un barco tenía tres estaciones, la primera donde estaban los oficiales, lo que lleva por nombre el puente de mando, la segunda donde estaban los civiles, lo que lleva por nombre cubierta y la tercera estación es donde estaban los remeros, que lleva por nombre sentina o sótano. Estos remeros llevaban por nombre ministros, eran los que se encargaban de remar el barco hasta la muerte, eran gentes condenadas por el gobierno romano para darla movilización a la embarcación cual fuera su destino. Éste es el término que se utiliza las Escrituras en algunas ocasiones para referirse a los Apóstoles como Ministros.

Tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron Ministros (Huperetes) de la palabra. Lucas.1:2.

Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por Ministro (Huperetes). Hechos.26:16.

Lo que muchos Ministros del Evangelio no han entendido, es que como Ministros somos llamados a remar el barco del evangelio para que éste no se vaya a pique, somos en un sentido el paño de lágrimas de la Iglesia, estamos al servicio de ella, por lo tanto mantengamos un espíritu de humildad y no hagamos del Ministerio una etiqueta Ministerial, somos llamados a servir.

Es tanta la prepotencia, la altivez, la arrogancia; que en la actualidad hay Ministros que no aceptan que los llames siervos, porque en su estatus y el pedestal donde ellos se han colocados se denominan apóstoles. Este no fue el pensamiento de Pablo. El Apóstol comenzaba sus cartas en algunas ocasiones con el calificativo de siervo y luego le agregaba el Apostolado. Citemos el pasaje.

“Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser Apóstol, apartado para el evangelio de Dios,…” Romanos 1:1.

“Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo…” Tito. 1:1. Filipenses 1:1.

Estas actitudes tan negativas en algunos Ministro, se dan por causa de la sed de prestigio que manifiesta un aire de grandeza, y que de alguna forma no se quieren quedar atrás, y buscan la manera de estar en el escenario del Evangelio manteniendo la fama, auto llamándose apóstol.

La fama es relativo a la sed de prestigio, el ser aplaudido y reconocido. Alguien dijo, que la sed de prestigio es más tentadora que las riquezas mismas, que por igual te pueden desviar de la fe e impulsarte a cometer actos impuros con el fin de alcanzar el estrellato. La sed de prestigio es un principio satánico que viene del mismo infierno. La sed de prestigio te lleva a competir, codear, mal imponer, censurar, difamar; entre otras cosas con el fin de conseguir o mantener el estrellato.

El conocido cantante Nelson Net dijo: Los aplausos son afrodisíacos, son orgásmicos, producen una sensación y aire de grandeza en aquel que los recibe, causan un efecto de adicción peor que lo que produce la cocaína en la vida de los hombres. Los aplausos son insaciables, cada vez que eres aplaudido quieres segur siendo aplaudido.

El principio en el sistema del Reino de Dios es diferente. Jesús dijo: “El que quiera ser servido tiene que aprender a servir. El que quiere ser grande, tiene que hacerse pequeño”

“El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido” Mateo 23:11.12.

“Hubo también entre ellos una disputa sobre quién de ellos sería el mayor. Pero él les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores; mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve. Porque, ¿cuál es mayor en el Reino de Dios, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve” Lucas 22:24.27.

Reitero la sed de prestigio es una influencia satánica que procede del mismo infierno. Podemos ver el contraste que se dio en Jesús en comparación al maligno. Satanás sin ser Dios quiso ser igual a Dios, y Jesús siendo Dios no estimó el ser igual a Dios.

“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,…” Filipenses 2:5:6.

Jamás Dios le confiara los recursos y valores del Reino a quien mantenga un aire de grandeza, y no entienda de una vez por todas que el don Ministerial que recibió de Él es para servir. Entiendo que como Ministros debemos ser honrados, pero por esta causa no debemos olvidar que antes de ser Ministros somos siervos del Señor.

Tratemos por todos los medios de mantener el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús, ser humilde, sencillos y mansos como lo fue Él. Nunca olvidemos que como ministro nos debemos a pueblo que tiene tanta necesidad, y que el don Ministerial que recibimos de Dios es por ellos y para ellos. ///Bendiciones///

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lunes, 18 de agosto de 2014

ESTUDIOS DE LA VISIÓN MINISTERIAL. (OCTAVA PARTE)

ÁREAS EN LAS QUE DEBEMOS SER PERFECCIONADOS PARA ALCANZAR LA VISIÓN.


La Obediencia. Filipenses 2:8.

La obediencia es una de las actitudes más difíciles del ser humano, porque está en proporción directa a la entrega de la voluntad.

La obediencia es la actitud de renunciar totalmente a nosotros, para que en nosotros se cumpla la voluntad de Dios y eso es producto de un quebrantamiento.

¿Qué es un Quebrantamiento?

El quebrantamiento: Es quitar Dios la autosuficiencia de los hombres para que éstos a su vez comiencen a depender de Él.

El quebrantamiento: Es la destrucción del egocentrismo, de tus planes, propósitos, proyectos, ambiciones, incluso de tus propios esfuerzos.

El quebrantamiento: Es el acto de desmoronarte, segmentarte, desarmarte, inutilizarte a fin de que todo tu ser pueda morir y Cristo pueda vivir en ti. Gálatas 2:20. Eclesiastés 10:2.

Alguien dijo que en el mundo secular o físico cuando las cosas se quiebran, se rompen, se parten, se resquebrajan, pierden su valor. En el mundo espiritual las cosas son diferentes, porque mientras más nos rompamos, nos resquebrajemos, y nos quebrantemos delante de la presencia de Dios más valemos para Él, porque tal acción nos conduce a la obediencia.

Dios tiene que hacernos entender que somos vasos, instrumentos, canales por donde Él lleva a cabo su obra.

Dios no está interesado en lo que hacemos por Él, sino en que hagamos lo que Él nos mandó a hacer, porque en esto está incluida su voluntad y mi obediencia.

Salomón dijo: “Muchos son los planes en el corazón del hombre, más el consejo del Señor permanecerá” Proverbios. 19:21.

Es decir, no es lo que tú pienses, es el pensamiento de Dios lo que vale en el Reino en relación a su propósito.
Podemos estar haciendo la obra de Dios y desagradar a Dios, porque lo que a Él le agrada no es que haga su obra, sino su voluntad.

Tuve una experiencia con Dios después de haber leído uno de los libros del conocido predicador Smith Wigglesworth. En mi oración le dije a Dios que quería hacer cosas grandes para Él, y Dios me contestó:

“José, si quieres hacer cosas grandes para mí, ten presente que lo más grande que tú puedes hacer para mí, es hacer lo que te mando a hacer, porque lo grande no está en hacer, sino en obedecer”

Entonces pude entender por el Espíritu lo que Samuel le quiso decir al Rey Saúl cuando le expresó: ”Se agrada más Jehová de la obediencia que de los muchos sacrificios y el que se le preste atención a su palabra que la grosura de muchos carneros”. Lo importante no es hacer la obra de Dios sino su voluntad. Podemos estar haciendo cosas buenas y desagradar a Dios, porque a Dios no le agrada nada de lo que tú hagas, así sea bueno, si Él no te lo mandó a hacer.

Cuando enseño lo que es tentación explico que tentación no es sólo lo malo que Satanás te presenta, sino todo aquello que él te presenta sea malo o sea bueno con el fin de sacarte de la voluntad de Dios, por eso lo importante no es hacer la obra de Dios, sino hacer la voluntad de Dios.

Satanás puede usar la obra de Dios para sacarte de la voluntad de Dios y en esto está el engaño, cuando analizamos a Satanás como engañador describimos que, el engaño es: La sutileza que Satanás tiene para presentarte una gran mentira como también una gran verdad para sacarte de la voluntad de Dios. Satanás es tan sutil para engañar que utilizó la palabra de Dios para presentar una tentación, lo hizo con Jesús, su objetivo era sacarlo de la voluntad de Dios utilizando la verdad (la palabra).

Por eso debemos estar claros con lo que estamos haciendo como Ministros. Si lo que estamos emprendiendo es ordenado por Dios, o es un instinto de nuestra voluntad, o una oportunidad que se nos presentó.

Jesús dijo en Lucas 17:10, que si hacemos lo que Dios nos mandó a hacer somos siervos inútiles, cómo será si no hacemos lo que Dios nos mandó a hacer o si hacemos lo que no nos mandó hacer.

Alguien dijo que si pasamos más tiempo con el Señor de la obra seremos más eficaces en la obra del Señor. Muchas veces entramos en un afán por la obra como producto de la preocupación, y nos olvidamos del Señor de la obra. Dios me dijo un día que no me preocupara por su obra, que me ocupara de su obra, y la ocupación está en hacer exactamente lo que Él nos manda hacer.

Concluyo con un testimonio que escuché de Ronald Chor. En una ocasión Ronald le dijo a Dios que él deseaba tener algo que nunca haya sido de él, él dijo “si te doy mis pantalones ya son de tu propiedad, tu hiciste la materia prima, si te doy mi carro por igual, ¿qué te puedo dar que no haya sido de tu propiedad?, y oyó la voz de Dios que le dijo: “Ronald hay una sola cosa que es de tu propiedad, que te entregué en el Huerto del Edén y que viene siendo mío cuando tú me la cedes. Y es tu voluntad”

Nosotros podemos hacer con nuestra voluntad lo que queramos, podemos obedecer o desobedecer, las mismas actitudes podía tomar Jesús pero Él tomó la mejor, entregar su voluntad que implica obediencia, hasta el punto que en Hebreos 5:7:8 dice que “aprendió la obediencia”. que a pesar del “Gran clamor y lágrimas” era necesario que padeciera a fin de aprender por experiencia, toda la amplitud de la obediencia.

Jesús en la plenitud del Verbo sabía lo que era la obediencia pero no sabía lo que era obedecer, Jesús conoció la obediencia en forma práctica cuando vino al mundo en calidad de hombre, como verbo no tenía a quién someterse, pero cuando este verbo se hizo carne, empezó a experimentar lo que era la obediencia. Getsemaní, fue un momento tan decisivo para Jesús, para tomar tal actitud (Obediencia), solamente allí fue donde Jesús pudo conocer y aprender en toda su extensión, plenitud y amplitud lo que era la obediencia y lo que implica obedecer.

Debemos tomar las mismas actitudes de Jesús, vivir en obediencia, y que se pueda dar en nosotros lo que dice Filipenses 2:5. “Que haya en nosotros el mismo sentir que hubo también en Cristo”, que a pesar del sufrimiento y la agonía entregó su voluntad al Padre.

Nuestra voluntad debe estar en total entrega a Dios cueste lo que nos cueste, no importa lo que tengamos que perder o a qué tengamos que renunciar, o a qué tengamos que negarnos.

Debemos aprender de Jesús que tenía una voluntad muy propia aparte la del Padre, pero él dijo “Que no se haga mi voluntad, sino la tuya”. Él dejó de hacer lo que podía hacer en su propia voluntad para hacer la voluntad de Dios. Nosotros tenemos dos opciones: Obedecer o Desobedecer, tomemos la mejor opción. La obediencia.

Tomemos en cuenta que la desgracia más grande que sucedió en el mundo vino como producto de la desobediencia, pero la dicha y gracia más grande que ha sucedido en la humanidad es producto de la obediencia de un hombre, (Filipenses 2:5-11). Cuando vivimos en obediencia evitamos caer en desgracia.

Hay dos tipos de obediencia y dos formas de obedecer. Paso a definir cada una de ellas.

Los dos tipos de obediencia son: obediencia por persuasión, y obediencia por opresión.

TIPOS DE OBEDIENCIA

Obediencia por Persuasión.

Persuadir del griego que en el ámbito positivo significa enamorarte induciendo un cambio en la manera de pensar en contraste a la desobediencia, cambiando la razón llevándote a una consideración moral. El persuadir en relación a Dios es el acto de enamorarte para ganarse tu voluntad. Dios persuade en amor. Hechos 21:14.

“… ¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees. 28Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano…” Hechos 26:27.28

El persuadir está muy lejos y en total contraste con la manipulación, la intimidación y el control. Estos son factores que rompen con el principio de Santidad, y a su vez son aéreas en las que se mueve el ocultismo. De Dios procede es el persuadir, Él persuade en amor.

Obediencia por opresión.

El oprimir está muy relacionado al controlar que indica intervenir, dirigir, dominar.

El control es el acto de intervenir, dirigir, dominar la voluntad y los deseos de una persona sobre llevándolo y sometiéndolo a hacer algo en contra de su voluntad.

El control en relación a la opresión es algo semejante a la adicción, que te conduce hacer algo en contra de la voluntad causando remordimiento.

La obediencia en relación a Dios en forma opresiva está muy lejos de su carácter. Un gran porcentaje de los creyentes viven en santidad cohibiéndose del pecado por temor de ir al infierno, o de perder el cielo. Indica que si no hubiera cielo y no existiera el infierno no hay razones que los mantenga en santidad. Los que lo mantienen en santidad es lo intimidados que se siente por causa de lo que van a perder.

El intimidar en relación a la obediencia es el acto de infundir miedo sometiendo y manteniendo a una persona atada a una santidad que no nace de sus mejores deseos y motivaciones. Lo duro del caso es, que Cristo nos hizo libre y nosotros como Ministros atamos y hacemos esclavos a nuestros feligreses a una sentida forzada que está en contra del carácter de Dios y en parte de una voluntad intrínseca.

Cuando nosotros como Ministros del Evangelio no les damos a nuestros feligreses razones que sean contundentes, absolutas, y lógicas que vayan acorde con la verdad y el carácter de Dios, los estamos conduciendo a una obediencia por opresión, llevándolos a una santidad fingida.

La mejor forma de probar la fidelidad de un creyente es decirle que la salvación en relación a la vida eterna no se pierde. Si éste después de tener dicha información entra en el terreno del libertinaje simple y llanamente está manifestando lo que siempre ha tenido en su corazón y lo que siempre ha querido hacer. De estas acciones negativas podemos deducir dos grandes verdades, o no a nacido de nuevo, o no tiene ni la menor idea de lo que es el ser trasladado del reino de las tinieblas al Reino de la Luz. El persistir en el pecado después de ser libre de su condición, es no tener conciencia ni mentalidad de Reino.

“…el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.” Colosenses 1:13.14.

Pablo dice que los que han entendido estas verdades en relación al Reino de Dios y su propósito implícito en el traslado que tuvimos por gracia, no tomara la libertad en la gracia para el pecado.

“Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne,…” Gálatas 5:13.

“Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? 2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?...” Romanos 6:1.2.

“No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; 13 ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. 14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.” Romanos 6:12.14.

FORMAS DE OBEDECER.

Obediencia Por resignación. Este tipo de obediencia es la que no se hace bajo un estado de sumisión y sujeción. La resignación entre otras cosa es una aceptación no meramente gustosa. Para mayor comprensión daré los conceptos de sumisión y sujeción.

Sumisión: Tiene que ver con el deleite que se tiene para ceder la voluntad y entrar en sujeción y caminar en obediencia. Es decir: la sumisión es la virtud interna, que produce placer y delicia en los buenos deseos que nacen de lo interior del ser, y que le conduce a la sujeción, tomando una actitud de obediencia.

Sujeción: Es el acto externo que se da en forma pasiva y que se manifiesta en forma activa cuando se actúa en obediencia. Es tanta la diferencia entre sumisión y sujeción, que puedes estar en sujeción y moverte en obediencia sin estar en sumisión, y a este acto se le denominaría obediencia por resignación. De esto dan testimonio las Escrituras.

“Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre” Lucas 10:17. Las Escrituras dicen que los demonios creen y tiemblan pero no son obedientes por naturaleza, ni se complacen de ella.

“Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan…” Santiago 2:19.

Cuando estás en sumisión y en sujeción y pasas a la obediencia, a este acto se le llama obediencia por contentamiento. Debemos aprender a vivir en sumisión, para caminar en sujeción, y estar en obediencia

Obediencia por contentamiento. La obediencia por contentamiento se hace en total deleite, en la más grande sumisión, sujeción, y humillación; con un espíritu quebrantado dispuesto a la más grande entrega con el fin de agradar a quien demanda una obediencia.

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ESTUDIOS DE LA VISIÓN MINISTERIAL. (SEPTIMA PARTE)

ÁREAS EN LAS QUE DEBEMOS SER PERFECCIONADOS PARA ALCANZAR LA VISIÓN.

La Paciencia. Hebreos 10:35-36. Hebreos 12:1. 

Podemos vivir en amor y en fe, pero sin la paciencia es difícil alcanzar la visión. El texto dice: “Es necesaria la paciencia para adquirir las promesas” (Hebreos.10:36) y esto se puede aplicar al desarrollo de una misión para alcanzar la visión.

Hay que tomar en cuenta que el griego presenta el término “Necesario”, como algo imprescindible, como un requisito sin ecua non, que no puede pasar por alto, de allí lo importante de conocer y vivir en paciencia para lograr alcanzar la meta que es la visión.

En el griego se presentan dos términos con diferentes significados para caracterizar la paciencia que son: “Hupumones” y “Makrotomia”. Pasemos a definirlos.

Hupumones: Es el carácter que no sucumbe ante cualquier sufrimiento, es solidez, consistencia, firmeza, estabilidad. Hupumones es la fuerza de la fe.

La paciencia, bajo el término Hupumones, es lo que te va hacer fuerte, sólido, consistente, perseverante, ante la visión que Dios te ha dado.

Alguien dijo que lo importante no es tener fe sino ser sólido en ella, y la solidez de la fe está en la paciencia. El Apóstol afirmó en su carta que: “El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos” (Santiago.1:8), y esto se puede aplicar a la visión.

El Profeta dijo: “aunque la visión tardara, espérala porque ciertamente llegará, porque Jehová no miente”, (Habacuc. 2:3). Mantén en tu espíritu la visión que Dios te ha dado, no la abortes, paso a paso la vas a alcanzar.

En la mayoría de los casos lo que Dios nos llamó hacer no se va a dar de la noche a la mañana tiene su tiempo y su proceso, hay que ser consistente en lo que Dios nos encomendó. Nunca olvides esta verdad: “La gota no quiebra la piedra por la fuerza que tiene sino por lo consistente que es” El ser consistente es una de las virtudes más grandes y poderosas que tiene un visionario para alcanzar la Visión.

El escritor de los hebreos dice: “Corramos la carrera de la Fe con paciencia”. Hebreos 12:1.


Makrotomia. Hebreos 5:7. 6:5.

La “Makrotomia” es un término compuesto que significa grande en temperamento (Macro: Grande- Tomia: Temperamento).

La “Makrotomia” es la habilidad de ser elástico te estiran y vuelves a tu lugar, sabes quién eres, puedes y tienes, nadie te saca de quicio o del lugar.

Cuando unimos los dos términos “Hupumone” y “Makrotomia” según sus características y valores podemos entender y definir la paciencia como: La habilidad que se tiene de caminar y permanecer en el tiempo de Dios.

En Dios no es bueno que te atrases pero tampoco es bueno que te adelantes, el factor tiempo es muy determinante para alcanzar la Visión.

Para poder entender el por qué el factor tiempo es determinante para alcanzar la Visión, vamos a definir y caracterizar el término tiempo del griego, “Kronos” y “Kairos”.

Kronos: De donde se deriva el término cronología. El “kronos” es lo que denota un lapso de tiempo sea largo o corto y que se especifica en: Segundos, minutos, horas, días, semanas, meses, años, quinquenios decenios, milenios, Hechos 1:7.

Kairos: Es un estado de tiempo que Dios ha designado en su perfecta voluntad dentro del tiempo de los hombres, para llevar a cabo el objetivo que se ha propuesto.

Cuando hablamos del tiempo de Dios es decir del “Kairo”, nos referimos aquella oportunidad que Dios nos da en un momento y en una ocasión específica y determinante para llevar a cabo en nosotros su perfecta voluntad y que por ende no la debemos desperdiciar ni pasar por alto. El Kairo es el tiempo de Dios dentro del tiempo de los hombres. Esto está revelado en el libro de los Hechos capítulo uno verso seis al siete.

En este pasaje, los discípulos le preguntan a Jesús “Señor ¿Restaurarás el reino a Israel en este tiempo”

Jesús le dijo: “No os toca a vosotros saber los tiempos” o las sazones que el Padre puso en su sola potestad”

El término tiempo que utilizaron los discípulos para hacer la pregunta es Kronos. Mientras que Jesús en su respuesta utilizó tanto el Kronos como el Kairos que se tradujo sazones en nuestras versiones.

En la conjunción de estos dos términos, lo que Jesús quiso expresar fue lo siguiente: “No les toca a ustedes saber cuándo mi padre en su tiempo (Kairos) dentro del tiempo (Kronos) de los hombres, restaurará el reino de Israel, porque sólo el Padre tiene la potestad de conocer tal acontecimiento”.

Según este pasaje, el Kairos es el tiempo de Dios dentro del tiempo de los hombres.

Es muy importante caminar y permanecer en el tiempo de Dios para alcanzar la visión.

Leyendo uno de los libros de Roy Durman aprendí y capté con mayor fuerza este principio. Roy Durman le preguntó a Dios:

“si tú para lograr un objetivo en un hombre necesitas que en él haya fe y disposición,¿ por qué lograste hacer en Jonás lo que lograste hacer si en Jonás no hubo fe ni disposición?”.

Dios le contestó: “En un hombre deben haber tres factores que determinan el que pueda llevar a cabo mi voluntad en él. El hombre debe estar seguro que fue llamado a hacer lo que está haciendo. El hombre debe estar seguro que está en el lugar donde yo lo quiero. El hombre debe estar seguro que está en mi tiempo para lo que yo quiero hacer” Jonás fue el hombre que YO escogí para lo que estaba haciendo. Jonás estaba en el lugar apropiado donde Yo lo quería, Jonás estaba en mi tiempo preciso y oportuno para lo que YO designé hacer con Nínive”

Esto indica que: Tú puedes ser el hombre escogido por Dios para la Visión y estar en el tiempo pero si no estás en el lugar vas a fracasar.

Por igual indica que: Tú puedes ser el hombre escogido, estar en el lugar apropiado, pero si no estás en el tiempo vas a fracasar. Como nunca habrá un lugar, y nunca habrá un tiempo si Dios no te escogió.

Concluyo diciendo que todas las cosas en Dios tienen su tiempo. En una oportunidad quise apresurarme y adelantarme al tiempo de Dios, y en medio de todos los desajustes que tuve por causa de haberme desubicado en el tiempo, Él me dijo: “José para correr hay que trotar, para trotar hay que caminar, para caminar hay que gatear, para gatear hay que nacer”, luego me preguntó: “¿Naciste?” , yo le contesté: “Sí Señor”, por lo que me hizo una observación: “Es cierto que naciste! Y apenas estás gateando”.

Esto me enseñó que en Dios hay que ser paciente y esperar su tiempo para obrar en Él, Dios nunca llega tarde, Él es oportuno y preciso en las cosas. CONTINUARÁ.

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viernes, 8 de agosto de 2014

ESTUDIOS DE LA VISIÓN MINISTERIAL. (SEXTA PARTE)

ÁREAS EN LAS QUE DEBEMOS QUE SER PERFECCIONADOS PARA ALCANZAR LA VISIÓN.

La Fe. Hebreos 11:1

Podemos movernos en amor pero si no hay fe nunca podemos desarrollar una Misión para alcanzar la Visión. Alguien dijo: “Así de grande como es la visión así de grande será el ataque del enemigo y las ofertas que te presente”

En el capítulo 11 de la carta que se le escribe a los Hebreos, el escritor nos da una lista de hombres y mujeres que alcanzaron el objetivo por Fe. Luego en el capítulo 12 de la misma carta nos insta y nos reta a correr una carrera para alcanzar una visión, dicha carrera es llamada la carrera de la Fe. El pasaje dice:

“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”

Tomando en cuenta la ilación del pensamiento como principio de interpretación, el término “Teniendo en derredor nuestra tan grande nube de testigos” en forma de metáfora el escritor está haciendo referencia a los personajes nombrados en el capítulo once como héroes de la fe que les tocó correr la carrera. Quien escribe la carta a los hebreos nos está visualizando en un gran estadio donde los espectadores son estos gigantes de la fe que nos dan testimonio que la carrera de la fe no es vano que el gran anfitrión que nos invita e insta a correr la carrera que es Dios no falla cumple sus promesas.

Toda persona que es llamada por Dios para un objetivo, debe depositar toda su confianza en Dios y descansar en Él, de otra forma no podrá alcanzar el objetivo para el cual fue llamado. El llamado al Ministerio es un desafío y un desafío es el llamado que Dios hace para alcanzar lo imposible, y para eso necesita la Fe.

“Por la fe, Noé se sostuvo creyendo una palabra que Dios le dijo de cosas que aun no se veían, y por esa fe, salvó a su casa y condenó al mundo cumpliendo y alcanzando el objetivo que recibió de Dios” Hebreos.11:7.

“Por la fe, Abraham dejó sus tierras sin saber a dónde iba” Hebreos.11:8.

“Por la fe, José el amado en horas de su muerte, mencionó y profetizó la salida de los hijos de Israel y dio mandamiento acerca de sus huesos, que aun después de muerto él heredaría la tierra de Canaán, y de esta forma no quitó la mirada del llamado y la visión que Dios había puesto en él” Hebreos. 11:22.

Me admira mucho el Ministerio de Moisés, que en el ejercicio del llamado por la fe “se sostuvo como viendo al invisible”, ¿Cómo se puede ver al invisible? Por fe. Hebreos.11:27.

Por la fe, dice que “se hicieron fuertes ante las enfermedades” (debilidades). Hebreos.11:34.

Hay una gran lista desde el verso 32 al 37 de hombres y mujeres que lograron el objetivo por la fe.

“¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas; que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros,…Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados;…”

Pablo el apóstol presenta una gran lista en sus escritos de conflictos por donde tuvo que pasar por causa del ministerio y la visión que recibió de Jesús, pero nada lo detuvo.

“Además de las afrentas, necesidades, persecuciones y angustias, azotes, cárceles, tumultos, trabajo, desvelos, ayunos, deshonra, mala fama, engañadores, Como moribundos más he aquí vivimos", "como castigados, mas no muertos, como entristecidos, mas siempre gozosos, como pobres, más enriqueciendo a muchos, como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo; azotes sin números; en cárceles, en peligro de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno; tres veces he sido azotado con vara; una vez apedreado; tres veces he sufrido naufragio..., un día y una noche he estado como náufrago en alta mar; en camino muchas veces, en peligro de ríos, peligro de ladrones, peligro de los de mi nación, peligro de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajos y en fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez, despreciado, perseguido, difamado, hecho como la escoria del mundo, el desecho de todos hasta hoy”

Habacuc 2:4 y Hebreos 10:38 dice: “el justo por la fé vivirá” y el término vivirá en estos dos pasajes indica: “subsistirá o se mantendrá firme ante los ataques más difíciles de la vida”

Según 1ª Juan 5:4. La fe es: “la fuerza que nos mantiene firmes ante las asechanzas del enemigo y ante un mundo que nos rodea”,

Por causa del Ministerio, de la Misión y de la Visión vamos a tener grandes conflictos y confrontaciones, estamos luchando contra un ser que tiene poder, habilidades, destreza, y maquina muy bien las cosas; hace planes anticipados y muy bien calculados. He aprendido a no darle mucha importancia al diablo pero tampoco lo ignoro, él se va a mover con el fin, de por lo menos hacernos detener para que no alcancemos el objetivo del Ministerio, que viene siendo la visión.

Sobre todas estas cosas debemos conocer que la prueba, el ataque, la enfermedad, la tentación, la situación económica difícil puede ser grande; pero más grande es Dios para resolver todos esos problemas. Nunca nos desanimemos, sólo creamos no desmayemos en la fe ante la palabra que Dios nos ha dado en la visión que recibimos y veremos la Gloria de Dios en el Ministerio, sólo creamos y descansemos en Dios. Acuérdate que el peor enemigo que tenemos para alcanzar el éxito es el desánimo, en el Ministerio si te detienes pierdes si te regresas fracasas, la dicha más grande que una persona tiene es creerle a Dios, en Hebreos 11:6 dice que “Dios es galardonador de los que le buscan en Fe”.

Acuérdate de estas palabras: Está más interesado Dios que tú mismo, en que alcances la visión que Él te ha dado. Qué te quiero decir con esto, que Dios está de nuestro lado.

El Apóstol Pablo hizo unas declaraciones muy acertadas que me han servido y sostenido en mucho de los conflictos que se han suscitado en el ejercicio del Ministerio; él dijo: “Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros?”, Romanos.8:31.

Aprendí algo de Kathryn Kuhlman, ella dijo: “Estamos trabajando a favor del equipo que va ganando y lo mejor del caso es que nunca perderá”, por eso yo te animo a echar mano de la fe y de la palabra (Rhema) de Dios y sigue adelante no te detengas porque tu redentor vive. Job 19:25)

La fe es el único sentido espiritual que nos permite ver lo que no hemos visto. Para los verdaderos visionarios, el mundo imaginario de sus visiones es más real para ellos que la realidad concreta que los rodea.

El caso de Walt Disney es un ejemplo concreto de un visionario que no perdió la fe en su visión. Estando sentado en una banca contemplaba lo que se llamaría la montaña del espacio, manifestando a sus arquitectos el diseño de cómo sería dicha montaña, sus arquitectos plasmaron y escribieron esta visión sin perder detalles, comenzando la obra tal y como la recibieron de Walt Disney, muriendo éste sin haberse concluido la obra.

Cuando la montaña del espacio fue inaugurada, las autoridades estaban presentes, y la viuda de Disney estaba ahí. Uno de los jóvenes ejecutivos se puso de pie y le dio inicio a la inauguración de la montaña diciendo: “Es una lástima que el señor Walt Disney no esté aquí el día de hoy para ver esta montaña” el discurso fue interrumpido por la viuda de Disney mirando a la multitud y dijo: “Debo corregir lo que el joven acaba de decir. Walt ya había visto esta montaña, son ustedes los que la están viendo por primera vez”

Sólo la fe en lo que Dios nos mandó hacer es lo que nos va a mantener firmes e inconmovibles, sin desmayar ni vacilar mirando lo que no hemos visto.

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