miércoles, 27 de abril de 2011

EL PODER DE LA JUSTICIA PARTE #4

MINISTERIO DE LA ENSEÑANZA Y LA EVANGELIZACIÓN
“JESÚS SOBERANO SEÑOR”
ESCUELA DE FORMACIÓN Y CAPACITACIÓN TEOLÓGICA

      EL PODER DE LA JUSTICIA PARTE #4

     LA REDENCIÓN LA REMISIÓN Y LA PROPICIACIÓN TRAJERON COMO RESULTADO LA REGENERACIÓN.

     El término “Regeneración” indica llevarte al género original que tenías antes de caer en Adán (Tito 3:5).
Regeneración viene del griego “Palingenesia”, que indica “Hacerte de nuevo”. La “Regeneración” no es aplicable al remiendo, o a la reestructuración, somos nuevas criaturas, nunca antes habíamos existido para Dios. Por esta causa el término “Nuevo” que Pablo utilizó en 2ª Corintios 5:17 para hacer referencia al nuevo nacimiento es “Kainos”, que indica lo que viene a ser por primera vez.
      Kainos: Tiene que ver con lo que nunca ha existido. De modo que nosotros no tenemos pasado para Dios, en Él somos un presente y nos proyectamos hacia un futuro; para Él las cosas cuentan desde el mismo momento en que creímos.
La regeneración vino como producto de una obra vicaria.
    El término “vicario” no aparece en las Escrituras, por ende no es bíblico, es un término teológico utilizado para describir a Cristo como un sustituto, y de allí se deriva lo que se conoce teológicamente como “Obra Vicaria”.
Antes de entrar en el tópico acerca de lo que es un vicario, y lo que es una obra vicaria, voy a tratar el tema de Cristo como el postrer Adán:
     El término “postrer” indica uno semejante al primero, siendo el último sin posibilidad de que haya un tercero. Éste es el término que utilizó el apóstol Pablo en la carta que escribe a los Romanos, y la primera carta a los Corintios.
   “Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. 46Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. 47El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo. 48Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales. 49Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial”. (1ª Corintios 15:45.49)“
     "Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. 13Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. 14No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir. 15Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo. 16Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas transgresiones para justificación. 17Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia 18Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. 19Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. 20Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; 21para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro." (Romanos 5:12.21)
     El pensamiento de Pablo, cuando menciona a Jesús como el postrer Adán en forma recíproca o bilateral, estriba en que todo lo que Jesús en calidad de hombre logró hacer, Adán estaba en la posibilidad de hacerlo. Así como Jesús en su humanidad, a causa de su obediencia, condenó al diablo, se podía dar la posibilidad de que Adán en su humanidad a causa de su obediencia en forma oportuna, cuando fue tentado, emitiera condena a Satanás, enviándolo al infierno.
El otro acto recíproco en semejanza a Jesús como el postrer Adán, es que Adán era un ser mortal e inmortal. Mortal porque podía morir, inmortal porque no estaba sujeto a la muerte. Si Adán no hubiera cedido a la tentación, por su obediencia hubiera pasado del estado de inmortalidad al estado de inmortalidad eterna, quitándose la posibilidad de morir a causa del pecado, restándole a Satanás el derecho de volver a tentar Adán, a causa de su eterna inmortalidad. Pero Adán cedió a la tentación y pasó de un estado de mortalidad a mortalidad eterna, estando sujeto a la muerte.
El estado probatorio por el cual Adán pasó en el huerto del edén a causa de su obediencia, le daba la posibilidad de pasar del estado de inmortalidad al estado de inmortalidad eterna, o por lo contrario del estado de mortalidad al estado de mortalidad eterna, que fue en el que cayó por su desobediencia.
    Lo que hizo posible que Dios sacara al hombre del estado de mortalidad eterna, con todo y que el estado de muerte es eterno, es que el hombre pecó en el tiempo, caso contrario al diablo, que pecó en la eternidad.
     En el caso de Jesús como el postrer Adán, por igual era mortal e inmortal; Jesús por ser mortal, por causa del estado de pecado que Dios puso sobre Él en la cruz, murió tanto física como espiritualmente; pero, por causa de su obediencia al cumplimiento de la ley y los mandamientos de Dios, fue justificado y vivificado en el espíritu, resucitándolo de entre los muertos, pasando al estado de inmortalidad eterna, condenando al diablo y destinándolo para el infierno.
Por causa de lo que Jesús hizo en su obediencia como el postrer Adán, todos los que creen en Él, por fe en la gracia de Dios, se les concede el estado de inmortalidad eterna, pasando a gozar de dicho estado en forma integral y absoluta cuando venga la resurrección aunado al traslado de la Iglesia.
    La Obra Vicaria define un acto realizado o sufrido en favor de otro, para que los beneficios del acto se transfieran al beneficiario. El término vicario indica una sustitución; se dice de alguien que ocupa un lugar dejando de ser beneficiado para que otro sea beneficiado. Cristo murió no solamente a favor nuestro, sino en lugar nuestro; Él fue hecho maldición por nosotros (Romanos 5:6.8; Gálatas 3:13).
    El término “vicario” está en contraste del sicario, el vicario entrega la vida, el sicario la quita. Jesús manifestó con toda propiedad ser el Vicario de Dios.
  “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas”. (Juan 10:14).
    El término vicario tiene que ver y es aplicable a un mediador.
    Mediador: Del griego “Mesites”, “uno que va entre”, se usa en el N.T y se aplica a uno que media entre dos partes con vista a conseguir paz.
    El término mediador es aplicable a aquel que posee la naturaleza y propiedades de aquel ante quien actúa (Dios) y que asimismo participa de la naturaleza de aquellos en favor de los que actúa (el hombre).
    Para ser un vicario ante Dios a favor del hombre, debía poseer la Deidad en conjunto con la humanidad, porque sólo así podría abarcar las demandas del uno y las necesidades del otro. Además, las demandas y las necesidades podían hallar su satisfacción sólo en aquel que siendo sin pecado, se ofreciera a sí mismo como sacrificio en favor de los pecadores, llevando el pecado de ellos. Estas demandas sólo se dieron en un ser llamado teológicamente como el Theanthropos (Dios Hombre), manifestado en la persona de Jesucristo.
Porque hay un solo Dios, y un solo “mediador” entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”.               (1ª Timoteo2:5)
     Por cumplir Jesús el papel del Mediador “Mesites”, en la cruz se llevó a cabo lo que se conoce teológicamente como el “Misterio del Cambio”.

     En 2ª Corintios 5:21, se declara este misterio: “Al que no conoció pecado por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en El”.


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EL PODER DE LA JUSTICIA PARTE #3

MINISTERIO DE LA ENSEÑANZA Y LA EVANGELIZACIÓN
“JESÚS SOBERANO SEÑOR”
ESCUELA DE FORMACIÓN Y CAPACITACIÓN TEOLÓGICA

EL PODER DE LA JUSTICIA PARTE #3


INCIDENTES QUE SE DIERON POR CAUSA DE LA JUSTIFICACIÓN.

Dentro del plan de justificación se dieron tres (3) incidentes para que el hombre fuese justificado, obtuviese la justicia y pasase a ser justo, que son: Redención – Remisión - Propiciación. Pasemos a analizar cada uno de ellos para tener mayor apreciación y comprensión de la regeneración que se dio en el creyente.
I) REDENCIÓN: De donde se deriva el término redimir.
“Redimir” En el griego existen cinco (5) términos para describir la redención de los cuales vamos a estudiar tres, que son los más esenciales, “Agorazo-Exagorazo-Lutros”
a) Agorazo: Significa el acto de comprar, pero no se trata de una simple compra, es comprar con mucho valor lo que para otros está totalmente desvalorizado, es cuando se paga un alto precio por lo que aparenta no tener valor. 1ª Corintios 6:20; 7:23. Apocalipsis 5:9.
b) Exagorazo: Es la forma intensiva de agorazo. Es el acto de comprar un esclavo con vista de otorgarle la libertad, es el contraste de comprar para esclavizar. Gálatas 3:13; 4:5.

>Este término en su etimología caracteriza la diferencia que hay entre un siervo y un esclavo.
>El esclavo era sometido a servidumbre, el siervo prestaba su servicio en agradecimiento en forma voluntaria después de ser comprado.
>El acto de Exagorazo, era un tipo de redención para comprar al esclavo y librarlo de su esclavitud. Si el esclavo una vez siendo libre quisiera servir voluntariamente a quien lo compró pasaría a ser un siervo.
Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia. Romanos 6:17.18.
El término esclavo del griego es “Doulos” que originalmente en su etimología es el término más inferior en la escala de la servidumbre, donde se caracteriza a aquel que es sometido a servir.
Este término con el tiempo perdió sus propiedades en el uso, hasta el punto que los Apóstoles en sus escritos lo usaron intercambiablemente para hacer referencia tanto al esclavo como al siervo; pero en su origen no fue así.
c) Lutros que indica pagar un precio por un rescate. Es el acto de pagar un secuestro. Tito 2:14. 1ª Pedro 1:18.
Para poder tener mayor comprensión y precisión acerca de los términos redención en sus diferentes aplicaciones, debemos analizar lo que es un redentor.
Redentor: Era el pariente más cercano que tenía la responsabilidad de comprar nuevamente la heredad que había sido enajenada (traspasada) de la línea familiar a la que realmente pertenecía. Jesús como el postrer Adán cumple y ocupa el lugar del pariente más cercano, convirtiéndose así en nuestro Redentor, restituyéndonos a nuestro linaje que perdimos en Adán.
La redención como “Lutros” era común en el tiempo del A.T y se aplica a cualquier cosa que liberara a un hombre de una aflicción o deuda propia, pero era especialmente significativa en la ceremonia que se hacía como acto de redención del primogénito, cuyo origen se remonta a la salvación de los primogénitos en la noche de la Pascua.
En cuanto a la redención de los primogénitos, éste era entregado al sumo sacerdote como propiedad de Dios para ser sacrificado, pero como Dios no acepta sacrificios humanos como lo hacía Moloc, deberían los padres del niño comprarlo como acto de redención por cinco ciclos de plata, pasando a ser el primogénito propiedad de sus padres. Éxodo 13:13.15. Levítico 27:27. Número 18:15.16.
Se debe destacar que Jesús para poder ser un redentor no debía ser redimido, por dos cosas:
>En primer lugar, no hay propiedad en uno que ha sido redimido para redimir a otro, ya que él, en lo personal, necesitó de un acto de redención.
>En segundo lugar, si Jesús era redimido por sus padres dejaría de ser propiedad de Dios y por consiguiente Dios no podía ni presentarlo ni aceptarlo como ofrenda en sacrificio.

Este fue el único ritual bajo la Ley a la que Jesús no fue sometido para cumplir con la redención de la humanidad. Jesús fue presentado en el templo, fue circuncidado, pero no fue redimido, en lugar de la redención fue sacrificado cumpliendo así con ley y pasar a ser un perfecto redentor.
Entiéndase por redención relacionado a Dios: el acto de entregar a su único hijo como precio o paga por una humanidad que estaba secuestrada por el mal y esclavizada en el pecado, y que por sus propios medios no podía escapar de dicha situación. Romanos 3:24. Gálatas 3:13. Efesios 1:7. Tito 2:14. Hebreos 9:12.
II. REMISIÓN: De donde se deriva el término “Remitir” que indica: Remover, quitar, trasladar, trasponer. Lucas 23:7.
Remitir: En relación al pecado es el acto de transponerlo de un lugar a otro.

Remisión: Es el acto de quitar “De” y poner “En”, en este caso quitarlo del hombre y colocarlo en Jesús. Por esta causa nunca se podía dar la remisión si no hay un lugar donde poner lo remitido. Mateo 26:28. Hebreos 9:15.22; 10:18.

Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados. Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque después de haber dicho: Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré, añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Pues donde hay Remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado Hebreos 10:11.18.
Si Dios quita del hombre el estado de pecado que lo condenaba y no consigue en quien colocarlo, tendría Dios que volverlo a poner sobre el hombre, entrando en él la condenación de parte de Dios, no habiendo posibilidad de justificación; por eso Dios se proveyó de un sustituto que ocupara el lugar donde sería colocado el estado de pecado que mantenía al hombre en condenación.
Esto indica que la fuerza de la Remisión no estuvo en lo absoluto en que Jesús llevó mi estado de pecado, sino en que Él ocupó el lugar donde Dios colocaría dicho estado. Jesús no solo ocupó nuestro lugar, haciéndose pecado, sino que ocupó el lugar donde fue colocado nuestro estado pecado. 2ª Corintios 5:21.
    III. PROPICIACIÓN.
    La palabra del griego es “Jilasterion de donde se deriva el término propiciarpropicio, que indica apaciguar, volver favorable, conciliar.
     En su más amplio concepto, propiciar  indica: Calmar la ira de un Dios ofendido, y está relacionado con la compasión y la misericordia. Romanos 3:25. Hebreos 8:12. 1ª Juan 2:2; 4:10.
    Hebreos 8:8.12 Dice: “Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo Pacto; No como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo me desentendí de ellos, dice el Señor. Por lo cual, este es el  pacto que haré con la casa de Israel:  Después de aquellos días, dice el Señor, pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo; y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos. Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades”.  
    El término propiciación viene de propiciatorio que era la tapa o cubierta del arca del pacto que se encontraba en el lugar santísimo.
    Para tener mejor comprensión del acto de propiciación, debemos estudiar qué es el propiciatorio, y qué función tenía en el Lugar Santísimo.

    El Propiciatorio era una plancha de oro puro que cubría el Arca del Pacto, medía más de un metro de largo y setenta (70) centímetros de ancho (Éxodo 25:17; 37:6). Tenía un querubín labrado a cada extremo, los cuales estaban frente a frente y sus alas extendidas se tocaban en el punto central superior (Éxodo 25:18.20; 37:7.9). El Propiciatorio estaba sobre el Arca del Pacto situada detrás del velo en el lugar Santísimo. Éxodo 26:34; 30:6.
    El lugar santísimo era donde Dios moraba y hacía acto de presencia manifestando su Gloria. La sangre de la expiación era rociada por el Sumo Sacerdote sobre el Propiciatorio una vez al año. Sobre la sangre descendía el fuego de Dios en forma literal  y la consumía en su totalidad, descargando toda su ira en señal de reconciliación por el periodo de un año. Levíticos 16:2.34.
      Cuando Pablo en Romanos 3:25 dice: “A quien Dios puso como propiciación...”, estaba haciendo referencia a Jesús. Debemos aclarar que el término propiciación no aparece en los textos originales, el que aparece es Propiciatorio, indicando la semejanza de lo que Jesús hizo. Él fue  el propiciatorio humano, donde se derramó la sangre, sobre quien cayó la ira de Dios.

    Según este acto de Propiciación que se dio en Jesús, nosotros como regenerados en Dios, no somos hijos de ira sino de bendición. Efesios 2:3.    1ª Tesalonicenses 1:10; 5:9.
     Lo otro que hay que entender es que Dios no está molesto o disgustado en lo absoluto con el mundo como muchos lo han pregonado en sus predicaciones, anunciando un mensaje de condenación sobre las naciones,  causando intimidación y temor, dejando de anunciar el verdadero mensaje que conlleva a la salvación que son las “Buenas Nuevas”

     En el desarrollo de su ministerio, Jesús hizo acto de propiciación al evitar que los discípulos hicieran descender fuego del cielo sobre una aldea que no los recibieron.

    “Y envió mensajeros delante de él, los cuales fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos. Mas no le recibieron, porque su aspecto era como de ir a Jerusalén. Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea” Lucas 9:52.56.

    Esto lo hizo Jesús antes de hacer acto de propiciación en la cruz ¿Que nos hace pensar que después que Dios haya amado al mundo, y por causa de esto haya entregado a su único hijo descargando sobre Él toda su ira, vaya a arremeter con ira en contra de ese mundo que amó? El pensar de esa forma, es no entender la fuerza que tuvo el acto de Propiciación que se dio en Jesús entregando su    vida al derramar su sangre en el calvario.
     Nunca nos olvidemos de esta verdad que aunque parezca paradójico, ese Dios que no cambia, su carácter cambió en la cruz. Dios depositó toda su ira sobre su hijo para no descargarla sobre nadie. A esto se le llama: Propiciación.

     “Oh Jehová, Dios de mi salvación, Día y noche clamo delante de ti. Llegue mi oración a tu presencia; Inclina tu oído a mi clamor. Porque mi alma está hastiada de males, y mi vida cercana al seol. Soy contado entre los que descienden al sepulcro; Soy como hombre sin fuerza, Abandonado entre los muertos, Como los pasados a espada que yacen en el sepulcro, de quienes no te acuerdas ya, y que fueron arrebatados de tu mano, me has puesto en el hoyo profundo, en tinieblas, en lugares profundos. Sobre mí reposa tu ira, Y me has afligido con todas tus ondas”     
Salmo 88:1.7

     Si analizamos Juan 3:16 Hay unas propiedades y características producto del amor de Dios a favor del hombre caído. El texto dice lo siguiente, leamos y analicemos.
    >“Porque de tal manera” la inmensidad de su amor.
    >“Amo Dios al mundo” El objeto de su amor.
    >“Que ha dado” el despojo de su amor.
    >“A su hijo unigénito” la dádiva de su amor.
    >“Para que todo aquel que en Él cree” lo universal de su amor.
    >“No se pierda” el rescate de su amor.
    >“Más tenga vida eterna” la recompensa de su amor.


     Si este fue el sentir de Dios (amarnos) antes de rescatarnos en nuestra condición caída, cuanto más ahora que somos sus hijos.  Por esta causa Pablo dice que nosotros estamos llamados a reconciliar al mundo con Dios, no a Dios con el mundo, porque Él a causa de la Propiciación que se dio en Jesús quedó reconciliado con el mundo, Dios no tiene problemas con el mundo, el mundo lo tiene con Dios. 
     “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo,…” 2ª Corintios 5:18.19.


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jueves, 7 de abril de 2011

EL PODER DE LA JUSTICIA PARTE #2

EL PODER DE LA JUSTICIA PARTE #2
¿QUÉ ES LA JUSTICIA?

Desde el punto de vista teológico la justicia es: El estado y propiedad de Dios que el hombre obtiene por medio de la fe en el sacrificio sustitutivo que Jesús llevó a cabo en la Cruz, y que se da por medio de un proceso que se llama justificación.

“Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá” Romanos 1:17.
“justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” Romanos.5:1.
Aplicándolo al creyente, Justicia es: El estado de uno que es justificado y declarado justo, quedando absuelto del estado de condenación en el que se encontraba. Esto es resaltado por el Apóstol Pablo en la carta que escribe a los Corintios.
“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él”. 2ª Corintios. 5:21.
El término “Fuésemos hechos”, que aparece en el pasaje tiene que ver con un estado que nos da una posición. Según el desarrollo del texto, dicha posición es de justicia la cual me declara justo.
Debemos dejar en claro que la Biblia en ninguno de sus escritos declara, que el creyente una vez siendo justificado es un pecador, lo que sí está registrado es que como creyentes justificados pecamos. El Apóstol Juan es muy claro en el asunto en cuanto a la justicia como posición del creyente. Él Apóstol afirma que un hijo de Dios después de ser regenerado puede pecar, pero ese acto de pecado no lo hace un pecador.

“Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado,…” 1ª Juan. 2:1.
Como la justicia es producto de la justificación, debemos analizar desde el punto de vista etimológico que es justificación.

¿QUÉ ES LA JUSTIFICACIÓN?
Es el proceso o el plan que Dios ha desarrollado y llevado a cabo a través de la vida, sacrificio, muerte y resurrección de Jesucristo para justificar al hombre. Romanos 4:2.5.
La justicia imputada es la base y resultado de la justificación. De acuerdo a su uso en el Nuevo Testamento, las palabras “justicia” y “justificar” vienen de la misma raíz. Dios declara justificado para siempre a aquel que Él ve en Cristo. Este es un decreto equitativo que emana de la justicia misma de Dios, ya que la persona justificada está vestida de la justicia divina.
La justificación, no es una ficción, (algo ficticio) o un estado emotivo del creador; sino más bien una consideración y decisión inmutable en la mente de Dios y que llevo a cabo a través de su hijo.
Igual se da con la justicia imputada como propiedades y resultado de la justificación, no es ficticia, vana, superflua, débil, endeble, variante. Es permanente e inmutable y eterna en aquel que la obtiene, pues descansa solamente en los méritos del eterno Hijo de Dios, y se obtiene por fe (Romanos. 5:1), por medio de la gracia (Tito. 3:4-7), y se hace posible a través de la muerte y resurrección de Cristo (Romanos. 3:24; 4:25).
“¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro padre según la carne? Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios. Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia. Romanos 4:2.5.
Justificación: Según la Escrituras es un acto soberano y propio de Dios, que se da por pura gracia, declarando acepto ante Él a quienes creen en su Hijo. El término justificación por lo general aparece en los textos sagrados con la expresión “Declarar justo”, y es aplicable a una acción única y exclusiva de Dios.
Desde el punto de vista teológico, en el sentido más profundo Dios es el que justifica. (Isaías 45:25; 53:11). Las Escrituras desaprueban y condenan la posibilidad de que el hombre pueda justificarse a sí mismo. (Job 9:20; 32:2. Isaías 43:9.26. Romanos 3:20.24. Gálatas 2:16; 3:11. Santiago 2:25). Esto indica que ningún hombre puede obtener la posición de “justo” en lo divino por sus propios medios.
Según Romanos 3:21.31, la justicia o el ser justo no dependen de las buenas obras, ni de nuestro comportamiento, ni siquiera de nuestra obediencia; depende más bien de la gracia divina como acto soberano de Dios en la obra de justificación. Esto es bueno entenderlo y tomarlo en cuenta para evitar toda jactancia humana, lejos de fluir de algún merecimiento humano.
La justificación es de pura gracia y no puede derivarse de una mezcla de gracia y obras. Romanos 3:28; 4:4.5; 11:6. Gálatas 2:14.21; 5:4. Filipenses 3:9.
Pablo expresa esta verdad quizás en los términos más drásticos, pero es claro en el asunto.
 Pero cuando Pedro vino a Antioquia, le resistí cara a cara porque era de condenar. Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo comía con los gentiles; pero después que vinieron se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos. Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar? Nosotros, judíos de nacimiento, y no pecadores de entre los gentiles, sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. Y si buscando ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera. Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, trasgresor me hago. Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios, con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo. Gálatas 2:11.21.
“al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, la fe le es contada por justicia”. Romanos 4:5.
Por esta causa afirmo con toda seguridad que cuando un creyente comete un pecado, deja de ser santo pero no deja de ser justo, porque la justicia en el hombre regenerado no se obtuvo ni se mantiene por obras, se obtuvo por Fe y se sostiene en Fe.
“Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe,…” Romanos 1:17.
“Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito esta: Maldito todo aquel que no permaneciere en toda las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá.” Gálatas 3:10.11.
Lo que Pablo quiso expresar fue: “El justo, obtuvo la vida por la justicia que vino por la fe, y a su vez hará de esa justicia un estilo de vida en fe, librándose de vivir en condenación.”

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